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Jackeline Guzmán: La aventura de ser mamá

Por Iralis Fragiel – Fotos: OSC

De niña a mujer. Es el salto que ha dado Jackeline Guzmán, ahora que se acerca el tan esperado momento de ser madre. Una travesía que se inició hace algunos meses y que culminará con el despertar al mundo de la pequeña Luccia. Quienes la conocen como animadora juvenil o “miniestrella”, por haber presentado varios programas como Zona Demente, Mañanas Pritys, CNN (Casi Noticias Network) y Zona Demente en Navidad, además del Club Lobotómico, a partir de los próximos meses verán una nueva Jackie: aquella dispuesta a ser la “mejor madre para su hija”.

 

En el año 2009 tuvimos la oportunidad de entrevistarte… Mostrabas con orgullo tu faceta en la animación y el mundo del entretenimiento infantil, ¿qué tanto ha cambiado tu vida desde ese momento, hasta este punto en el que vas a ser madre?

-Waoooo. Han pasado casi cinco años y mi vida ha dado un giro enorme. Antes era la niña presentadora de áreas infantiles y ahora soy la mujer profesional, presentadora, pareja, hija, hermana y quien está a pocas semanas de ser madre. Esto no es un cambio ni una oportunidad, es un privilegio que me dio Dios, que siempre anhelé, y a mis 24 años es lo más maravilloso que he podido experimentar. Ha habido muchos cambios para bien, otros difíciles de los que he aprendido mucho y que me han hecho más fuerte para madurar y para levantarme todos los días teniendo más propósitos en la vida. Pero hasta el momento debo decir que sigo amando mi trabajo, mi familia, mi día a día, y ahora todo se vuelve más interesante con esta aventura que inició con mi hija.

¿De esa experiencia que viviste con Disney al ser cuentacuentos para Winnie The Pooh Live? ¿Qué aprendizaje te quedó? ¿Qué de ello piensas aplicar con tu hija Luccia?

-Disney…Disney fue un sueño hecho realidad, uno de los trabajos y experiencias más gratificantes y ricas en cosas diarias aprendidas. Tenía 18 años y me fui a viajar por Latinoamérica sola y mis papas me dieron esa confianza. No fue fácil para ellos verme ir, tan pequeña, a conocer el mundo pero, sin duda, volvería a repetirlo.Mi mayor aprendizaje fue el darme cuenta tan joven que no lo sabía todo, que tenía que ser más abierta a conocer, aprender y a atreverme, arriesgarlo todo sin mirar atrás: aun cuando exista miedo el que no arriesga no gana. Esa actitud de guerrera se la debo a mi querida y hermosa madre.Y a Luccia quisiera enseñarle primero el inglés (risas), porque es súper importante, y segundo, que mamá no podrá vivir su vida pero sí darle alas enormes para que vuele más alto de lo que yo volé y pueda alcanzar sus sueños. No importa que tan lejos sea o el sacrificio que tendré que hacer, pero quiero que conozca el mundo: que viaje y que nunca nadie, ni siquiera yo pueda cortar sus planes a la hora de perseguir sus sueños. Mis papás me dieron ese regalo: jamás me cortaron las alas y la vida no me alcanzará para agradecérselo.

¿Qué significó para ti crecer en la pantalla? ¿No es duro para una joven o adolescente vivir y desarrollarse en este mundo?

-Como todo, tiene sus pros y contras…Es difícil porque cuando vas creciendo te privas de algunas cosas. Cuando mis amigas iban a las fiestas, yo estaba en el interior haciendo tours de las “Vacas lobotómicas” o grabando “Supercolegiales”, cuando todas usaron la moda de la faldita corta y del ombligo afuera, con los piercings, mi mamá decía: “tienes una imagen que cuidar”. Pero sabes, jamás pensé decir esto pero, mi mamá tenía toda la razón (risas). Ella fue mi “mamamanager”. Esa mujer subió, corrió, saltó, cargó disfraz, sudó, lloró y rio conmigo. Quisiera agradecerle porque ella fue la que realmente confió en mi talento y me llevó a castings al parque de diversiones El Dorado y no cortó mis alas. ¡Gracias mamá! Ya llevo 11 años en el mundo de la televisión y he aprendido mucho, he reído, llorado. Me he rodeado de gente muy buena y que me ha dado buenas oportunidades. La verdad ha sido perfecto: han pasado los años y sigo amando mi trabajo, me levanto día a día para hacer lo que me gusta y no hay nada más satisfactorio que eso.

¿Actualmente estás trabajando en ventas en Medcom, detrás de las pantallas? ¿Aspiras volver a estar al frente, en la animación? ¿Cómo fue ese paso de estar en pantalla y ahora en la parte de estrategia comercial?

-La verdad es un cambio total y observas todo desde otra perspectiva, no tanto el estar dentro de Medcom como cara y ahora como ejecutiva, sino el hecho de tener un trabajo de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. que te hace más real la palabra “trabajo”, pero me encanta. Creo que en ese ámbito he corrido con mucha suerte toda mi vida, he tenido oportunidades de trabajo en lo que me gusta. Ahora en eventos y atención al cliente es fabuloso, pues no es algo repetitivo. Todos mis días de trabajo son distintos al anterior y lo mejor es que cuento con un jefe único y extraordinario, que es Richie Olivella, del que he aprendido un mundo y me ha tenido toda la paciencia del mundo ahora que estoy embarazada, y no es fácil llevar el día a día. Pero claro que está entre mis planes volver a las pantallas y seguir haciendo lo que me gusta, y ahora, siendo mamá.

Si tu hija te dice que quiere hacer carrera en la TV, ¿la apoyarías?

-Es una pregunta muy difícil. Mira, la televisión es un mundo duro y sacrificado y uno siempre quiere lo mejor, y más de lo que uno tuvo, para sus hijos. No te voy a negar que sería lindo compartir estas cosas, y darle consejos, y que arme una trayectoria como yo. Pero al final del día Luccia hará lo que ella quiera hacer y lo que la apasione. Mi trabajo es apoyarla ya sea astronauta, presentadora, doctora o secretaria. Que sea lo que quiera ser, pero que sea la mejor haciéndolo.

Dulce travesía

¿Puedes compartir con nosotros alguna experiencia inolvidable, que te ha dado esta experiencia de meses esperando a Luccia?

-Todas son y serán inolvidables, desde que me dijeron que estaba embarazada hasta la compra de la primera mamadera. Pero si tengo que escoger una sería cuando empezó a patear. Yo estaba muy desesperada y ansiosa porque no pasaba y un día sentí que lo hizo y mi doctora me dijo: noo Jacky, son tus tripas (risas), aún no…Y hasta que un día, acostada en la cama, algo me estremeció. En ese momento en el que, como mamá, sientes ese golpe y empiezas a analizar que algo crece dentro de ti, que se mueve, que te desfigura la panza con movimientos bruscos, que te despierta en las noches, esa personita que ya tiene horas específicas a las que patea. Es maravilloso ese momento en que empiezas a sentir a tu hijo y a conocerlo. Aprendes a decirle: nooo, a mamá no se le patea duro, a ser desde ya mamá regañona (risas). ¡Qué va! No existe nada parecido a ese sentimiento. Es simplemente perfecto. Muero de risa, tanto que a veces uno se queja de su mamá, por los regaños. Pero señores, confieso que seré igualita a mi mamá. ¡Pobre Luccia!.

Recientemente escribiste en Twitter: sentí esta experiencia más real que nunca y veo ese gran día cada vez más cerca… ¿Cómo visualizas ese momento en que la conozcas, pues transmites a diario esas ganas de estar con ella?

-La verdad no sé, si voy a reír o a llorar. Sé que sentiré muchas emociones encontradas, escucharla llorar, que me muestren a la personita que he llevado dentro de mí por 9 meses. Creo que allí es donde cierras ese vínculo de mamá, o más bien donde se vuelve real, y dices: soy mamá. Aún no me imagino cuando me diga: Hola mamá, llegué mamá, mamá chao. Ufff esa palabrita de tan sólo cuatro letras, pero que es tan grande a la vez. No cambiaría eso por nada. Ya quiero verla, tocar sus manitos, ver su cara y ayudarla a ser la mejor personita que pueda ser.

¿Cómo ha sido el proceso de decoración del cuarto y de preparación para su llegada?

-Ha sido toda una experiencia en la que he involucrado a toda la familia. Desde el papá, que armó todo su cuarto, hasta las abuelas, amigas, el padrino. El color del cuarto, la decoración, la cuna. Cada día todo va tomando forma y ver que tantas personas han dado algo, un regalo o su ayuda, para prepararnos y recibirla, es bello. ¡Cómo une a las personas un bebé!. Pero estamos ya listos, ya sólo queda ver a Luccia llegar a su casa del árbol con mariposas y pajaritos y sentir todo lo que vamos a vivir en ese cuarto. Definitivamente estoy lista para volver a jugar a las muñecas.

¿Por qué y cómo escogiste el nombre de la bebé?

Esta es mi primera bebé, y el nombre Luccia lo escogió mi novio, mucho tiempo antes de estar embarazada.Íbamos en el carro y hablábamos de cuando tuviéramos hijos y mencionábamos algunos nombres y él dijo: “Andrea Luccia”. Y dije: ok me gusta. Casi un año después,cuando supimos que íbamos a ser papás y al saber que era niña, él dijo: “Andrea Luccia”. Yo quité el “Andrea” y se quedó: Luccia Victoria. Viene de Lucas, de la Biblia, y significa: “que viene de luz”.Luccia es luz, es la que iluminará nuestras vidas.

También reflexionas sobre cómo han cambiado tus viernes… ¿cómo eran antes y cómo son ahora?

-Para qué negarlo yo soy una chica joven que amo salir y divertirme. Antes estaba en una discoteca, ahora duermo un viernes. O asisto a una reunión y luego me voy temprano a la casa. Antes hacía shopping para mí, ahora hago compras para Luccia. Tu mente da un giro impresionante. La verdad que mi vida no ha dejado de ser divertida: estoy viviendo una nueva etapa, disfrutando cada segundo de mi embarazo pero sin dejar de ser yo. Y creo que eso es muy importante. Soy la misma Jacky Guzmán, divertida, risueña, a la que le gusta arreglarse, solo que ahora soy la madre esperando a una princesita, que le traerá más sentido a sus días.

¿Qué les aconsejaría a las jóvenes madres?

-Yo tengo 24 años, soy joven, trabajo desde muy temprana edad y soy ahora mamá. Lo primero que les aconsejo a las mamás jóvenes es que debemos ser maduras para todo, no para algunas cosas nada más. Un bebé es una bendición y llega, cuando tiene que llegar, y cuando Dios así lo decide. Mi vida no se ha detenido: al contrario tiene un motor más grande y con más fuerza. Ahora encuentro más sentido a muchas cosas y aunque no lo crean, sí me da miedo, claro que sí. Es un gran reto el ser mamá, pero no dudo que seré la mejor mamá que pueda ser y la mejor para Luccia.

En la intimidad

Edad de nacimiento: 29 de abril de 1989.

Signo: Tauro.

Comida favorita: La italiana y comida de fonda, pura panameña (¡Aunque no lo crean!).

Último libro que hayas leído: Los hombres las prefieren cabronas.

Película recomendable: “Historias cruzadas” o “The help”, bello mensaje.

Un antojo de embarazo: Desayuno chino, jugo de naranja, cereal, arepas (risas).No he tenido alguno específico, solo cosas ricas y en grandes cantidades.

Datos curiosos: Jacky clasificó entre las 20 mejores voces del programa nacional “Vive la Música”. También es modelo de Panamá Talents y se graduó en el año 2012 en la Universidad Católica Santa María La Antigua de Comunicadora Social. Fue imagen de noticias de RPC a los 19 años.

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