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Tras las pistas de la vida

Por Iralis Fragiel – Fotos: Guillermo Machado

El trabajo de Karen Berg es indetenible. Desde hace más de 40 años se propuso junto a su esposo el Rav Berg, a ofrecer a las personas herramientas espirituales basadas en principios kabbalísticos que pudieran mejorar sus vidas. Tecnología espiritual al servicio de la luz. Y hoy a sus casi 70 años, la labor no se detiene.

Estuvo en Panamá para sembrar parte del mensaje, que le ha llevado a distintos rincones del mundo, en una conferencia que tomó como punto de partida su libro Continuará… La Reencarnación y el Propósito de Nuestras Vidas. Es autora de varios bestsellers, como Dios Usa Lápiz Labial y Simplemente Luz. En entrevista a Sala de Espera reveló más detalles de su vida y sus desafíos como mujer, maestra y líder espiritual.

¿Alguna experiencia de niña o adolescente condicionó su decisión de dedicar la vida a la espiritualidad?

– Mi papá murió antes de que yo naciera y mi mamá era una mujer joven, tratando de encontrarse, y estaba sola. Me acuerdo cuando yo estaba muy pequeña en la casa de mi abuela, no podía dormir y tenía miedo. Ella me dio una Biblia vieja y me dijo: “usa esto y te va a ayudar a quedarte dormida”. Así que tomé la Biblia la puse en mi pecho y me sentí a salvo. Fue la primera vez que me di cuenta de que había algo en ese libro que me hizo sentir segura. Desde muy joven no tuve una vida muy normal. Fui amiga de cosas que otros niños no veían y eso me dio una visión diferente, como un sentido de intuición.

En un mundo dominado por hombres… ¿qué tan difícil le ha sido a Karen Berg abrirse camino?

– Sabemos que la mujer es la manifestación del mundo. Cada vez más vamos a ver presidentas mujeres y esto nos muestra el hecho de que un nuevo tiempo viene. Quizás no lo vemos todavía en Latinoamérica, pero sí en otros continentes donde existe mayor apreciación hacia la mujer. Creo que la realidad espiritual va a ser similar. La gente valorará a las personas por lo que son y no por su sexo.

De la experiencia “niños creando paz”, iniciativa benéfica pensada para niños en zonas afectadas por las guerras, con énfasis en niños israelíes y palestinos, ¿qué ha sido lo más satisfactorio e inspirador que pudiera compartir con nosotros?

– Este año también vamos a tener un campamento en verano. En uno de los campamentos, conocí a un chico muy joven, no recuerdo si era israelí o musulmán, y durante los primeros días estaba callado, no quería hablar con nadie ni ver a nadie. Al tercer día empezó a ser más extrovertido. Al cuarto día se le olvidó que era diferente a los demás y empezó a jugar fútbol, béisbol. Al final del campamento, dijo ver arcoíris. Cuando israelíes y musulmanes se miran y no saben cómo entenderse se alejan, pero cuando se juntan y juegan, y los vemos como niños, podemos hacer las cosas crecer, e incluso hacer posible que se hagan amigos, como un arcoíris. Imagínate tenía como 6 años. Estas son las cosas que nos dan esperanza, pues los adultos no entienden tan fácilmente, pero desde la niñez podemos cambiar las cosas.

¿Es realmente posible la paz? Lo pregunto porque parece que este mundo vive de la guerra.

– La parte más oscura de la noche es antes del amanecer. Eso es lo más importante que debemos recordar. Si vemos a nuestro alrededor existen cada vez más personas involucradas en lo espiritual. Hay gente que viene a clases de Kabbalah, quienes nunca le habían prestado atención a esto antes, y eso es un despertar. La negatividad que vemos es terrible. Pero siempre hay un punto en la vida, una apertura, una puerta, es el descubrir la idea de que sin lo espiritual, sin propósito, no hay valor en la vida. Mientras más cerca estemos de ese momento, más rápido vamos a alcanzar ese punto. Existe todo tipo de paz: paz interna, que sólo puede suceder cuando hacemos nuestro trabajo personal; o el preocuparnos por los demás, con una labor más social como la que hacen los políticos. La idea es empezar nuestro trabajo espiritual, independientemente de cuál sea, para lograr la paz.

Del libro Continuará, más allá de las polémicas religiosas que genera el tema de la reencarnación, creo que lo interesante es que nos da herramientas para entender las vidas pasadas como vías de corrección para el presente, y es la clave para entender el futuro más como acercamiento a la luz (Dios) que como evolución. ¿Estás de acuerdo con esta apreciación?

– Si absolutamente. Todas las religiones creen en una forma de resurrección, la pregunta es: ¿cuánto tiempo va a tomar? Todos nosotros queremos ver lo mismo: depende de si encontramos las pistas de la vida, lo que nos dice, lo que venimos a mejorar. No sabemos cuántas vidas nos tiene que tomar para entenderlo. Nadie sabe. Nuestro trabajo es salir a dar un mensaje a la gente: que existen respuestas, que no vinimos a nacer, reproducir y morir, que tenemos un propósito que puede alterar el resultado final del mundo.

Me encantó esta frase del libro Continuará: “lo que determina nuestra conexión con el Creador no es lo que ocurre si no cómo lo vivimos”. ¿Cómo ha vivido Karen Berg esta vida?

– La Kabbalah nunca había sido enseñada por mujeres ni había tenido un carácter masivo, independientemente de su religión y su raza. En la primera entrevista que hice en mi vida, hace 40 años, el fotógrafo preguntó qué cuán grande era mi Kabbalah, que si la traía conmigo. Pensaba que era una cosa, un objeto. Yo estaba segura de que ese sería mi mensaje, mi forma, y empujé el hecho de que las puertas se abrieran, a veces muy poquito, pero se abrieron. Sé que no hay nada más grande para mí que esto, que llevar este mensaje (principios kabbalísticos para mejorar la vida). No es fácil dejar todo atrás para abrir la puerta. Pero se puede hacer.

Para mayor información puedes comunicarte con El Centro de Kabbalah a los teléfonos 3965270 y 3965271 o escribir a kcpanama@kabbalah.com

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